
Quizá todos los días del año deberíamos acordarnos de esta gente pero supongo que Navidad despierta todas esas cosas buenas, por mínimas que sean, que tiene cada persona en su ser.
Me acordé de los sin techo este día no por nada sino porque han vivido una vida llena de momentos que desembocó en la soledad del frío invernal, dentro de unos cartones o en un portal...
Aún recuerdo mi primer encuentro con un peculiar hombre en el autobús, cuando las mañanas eran frías y oscuras. Su nombre no lo sé, a pesar de haberme enseñado su DNI...comenzó hablándome sobre el cielo, continuó con las estrellas y terminó con el cosmos.
Siguió contándome su vida, fue cuando terminé de sumergirme en la perplejidad de la situación. Ese hombre había sido banquero, era millonario y vivía en la calle, como un mendigo teniendo tanto poder económico...¿por qué? desde que murió su mujer sintió que ya no tenía nada que compartir con nadie y que ya no necesitaba todo lo que tenía porque le faltaba lo más importante, su vida se acabó cuando su esposa se fue para siempre, una parte de su dinero la donó a obras benéficas, y lo demás se lo dio a sus hijos.
Es increíble como un momento determinado nuestras vidas pueden girar tanto...
Creo que sé el menú de estas pobres personas....
-Entrante: frío.
-1ºPlato: recuerdos.
-2º plato: lágrimas.
-Postre: soledad.
"A ti hombre peculiar,
al que nunca pude olvidar a pesar
de no conocerte,
ojala volviese a haber otro encuentro,
FELIZ NOCHEBUENA Y FELIZ NAVIDAD"






