
Quedan apenas dos semanas para que mi primer cuatrismestre acabe y quiero hacer un "homenaje" a una asignatura que me ha abierto enormemente los ojos, no por el contenido, que también, sino por ese peculiar peculiar y extremista que ha resumido años de experiencia en psicopatología y psicología clínica, en apenas tres meses de duro trabajo. Se presentó como una "cabrón", palabras textuales, dice que la universidad pública tiene que ser elitista ya que está pagada por todos y basan sus esfuerzos e impuestos en el que el día de mañana todos puedan disfrutar de nuestros servicios. Apunta, también, que no dejemos que nos mengüe la sociedad, debido a la mala reputación que tiene la carrera de Magisterio porque, supuestamente no hacemos nada, no estudiamos y como me dijeron una vez--"os dedicais a pintar con los dedos"-- sí, no estoy estudiando Medicina, ni Derecho, ni una Ingienería pero lanzo una pregunta...¿QUIÉN NO HA PASADO POR LOS MAESTROS?.
Siguiendo con lo que explicaba, "Trastornos del lenguaje y habla" nos adentra en el complejo mundo de la psicología infantil y, a partir de ahí, nos intenta encuadrar las diferentes patologías que un niño puede presentar en la etapa de su desarrollo.
Muchos piensan, cada cual es libre, que todo es culpa de la genética o que el ambiente es lo que hace que el lenguaje aparezca o no. Equivocados pues, el lenguaje no está por genética, ni por herencia ni por medio físico. Si fuese así, echaríamos por tierra los presupuestos de la teoría piagetana, freud y vigotsky.
No vale una psicología que consiga resultados del sujeto condicionándolo, es decir, premiándolo o castigándolo.
En esta asignatura me han explicado y he aprendido desde la complejidad del sufrimiento que provoca un choque de conflictos dentro de una persona, sea de la edad que sea pero cuando esto ocurre en pleno desarrollo de un pequeño puede condicionar gravemente su lenguaje y habla causando graves ataques de ansiedad y cuadros neuróticos de psicosis, lo cual no significa que esten locos, simplemente que la ansiedad crea síntomas y patologías que necesitan de profesionales para poder solucionarlos, por supuesto, el apoyo de los familiares es primordial en todo esto.
Digamos que tienes que saber buscar esos profesionales, ya que la mayoría por desgracia, no averiguan lo que ha provocado ese estado sino que todo es depresión, hiperactividad, autismo, etc..., y no, la tristeza es un sentimiento propia de todo ser humano, los niños a los 3 años son unos terremotos y un niño que no hable no significa que sea autistas. Los malos diagnósticos y los malos tratamientos pueden empeorar o crear una enfermedad.
La "moda" entre psicólogos y psiquiatras españoles, no todos por supuesto, es mandar antidepresivos, ansiolíticos, etc..., lo cual hace una cronidicación y mal al paciente, que es el que en verdad sufre.
Presumimos de ser un pais del primer mundo, mentira, si fuese así, estos medicamentos estarían prohibidos como en Holanda, Dinamarca, Suiza...somos un país de "charanga y pandereta", emulando a un gran poeta.
Después de esto queda patente que el sufrimiento humano no importa, mas vale sacar un buen dinero que probar los efectos secundarios en las empresas farmacológicas.
Demasiado resumen pues sería más extenso en elogios y explicaciones de la asignatura, la cual he disfrutado enormemente, aunque suspenda me dará igual porque sé que he sido una esponja.