Mañana es el día de Andalucía, de hecho hoy en las prácticas del colegio, los niños ondeaban sus banderas, cantaban el himno sin saber muy bien el porqué de tanto alboroto, son demasiado pequeños para entenderlo. He escrito siempre sobre esta tierra mía...hoy me centro en mis raíces, en lo que soy, en lo que espero ser...en el embrujo que me arraiga cada vez más a mi ciudad.
Podría escribir durante, horas, días, meses y años, jamás me cansaría de admirar la belleza de sus calles, los jardines, el agua que cruza toda la ciudad.
Majestuosa se alzó como capital del Califato hace siglos, miles de leyendas circulan por sus andares, llevados por los susurros del viento y las nubes que las mecen.
Con su Mezquita, la única que no mira a la Meca, sino a Damasco; el Alcázar de los Reyes Cristianos, donde se celebraron las reuniones (o algunas) entre Cristóbal Colón y los Reyes...
El Arco del Triunfo (o de San Rafael), la gran entrada a Córdoba delimitada por el Puente Romano... El mayo cordobés que enamora con su aroma a azahar, con sus naranjos florecientes, su sol...
La corredera, antiguo circo romano, ´donde el suelo eran mosaicos entrecruzados...
No creo que haya mejor descripción de Córdoba que la letra de la canción de Medina Azahara:
Cuando en la noche me quedo a solas
más de mil sueños se me amontonan,
y los recuerdos me hacen sentirte en mí.
Desde la sierra al Guadalquivir
años de historia pasan por ti,
ciudad del mundo siempre bella y sin fin.
Cuando despierto no me abandonas
siento mi sangre que por ti brota,
puertas abiertas de par en par a la humanidad.
Córdoba,
LLegando el día tu me enamoras
y por la noche me embrujas a solas,
y con tu magia me haces soñar.
Córdoba,
cristiana blanca y reina mora
paseo tus calles clavel y rosas,
llenas mis sueños de libertad.
Entre mis sueños paseo a solas
por los rincones que a ti te adornan,
olor a azahar y noches de jazmín.
Aquí que caben las primaveras
aquí que sueño siempre con verlas,
cuando me vaya dejadme estar aquí.
Córdoba,
Dicen de ti que siempre estás sola
que eres sultana y que enamoras,
que aquel que viene nunca se va.
Córdoba.
He cortado la letra, es larguilla.
"Enamorada de mi tierra"
Podría escribir durante, horas, días, meses y años, jamás me cansaría de admirar la belleza de sus calles, los jardines, el agua que cruza toda la ciudad.
Majestuosa se alzó como capital del Califato hace siglos, miles de leyendas circulan por sus andares, llevados por los susurros del viento y las nubes que las mecen.
Con su Mezquita, la única que no mira a la Meca, sino a Damasco; el Alcázar de los Reyes Cristianos, donde se celebraron las reuniones (o algunas) entre Cristóbal Colón y los Reyes...
El Arco del Triunfo (o de San Rafael), la gran entrada a Córdoba delimitada por el Puente Romano... El mayo cordobés que enamora con su aroma a azahar, con sus naranjos florecientes, su sol...
La corredera, antiguo circo romano, ´donde el suelo eran mosaicos entrecruzados...
No creo que haya mejor descripción de Córdoba que la letra de la canción de Medina Azahara:
Cuando en la noche me quedo a solas
más de mil sueños se me amontonan,
y los recuerdos me hacen sentirte en mí.
Desde la sierra al Guadalquivir
años de historia pasan por ti,
ciudad del mundo siempre bella y sin fin.
Cuando despierto no me abandonas
siento mi sangre que por ti brota,
puertas abiertas de par en par a la humanidad.
Córdoba,
LLegando el día tu me enamoras
y por la noche me embrujas a solas,
y con tu magia me haces soñar.
Córdoba,
cristiana blanca y reina mora
paseo tus calles clavel y rosas,
llenas mis sueños de libertad.
Entre mis sueños paseo a solas
por los rincones que a ti te adornan,
olor a azahar y noches de jazmín.
Aquí que caben las primaveras
aquí que sueño siempre con verlas,
cuando me vaya dejadme estar aquí.
Córdoba,
Dicen de ti que siempre estás sola
que eres sultana y que enamoras,
que aquel que viene nunca se va.
Córdoba.
He cortado la letra, es larguilla.
















