
Caminar sobre los charcos humedeciendo sus entrañas, bocas jugosas que cierran puertas a cada pisada y avispados pies que las abren en cada bocanada.
Monotorizar cada pálpito de corazón, un incandescente pitido inconvexo. Movimientos fluctuantes del almíbar de las colmenas de las abejas. Reinas y musas de la naturaleza...y a la mierda la primavera, abriendo el abanico veraniego de la incertidumbre a manos de un arañazo en la espalda.
Siete patas tendrán las mesas para cada vida de un gato negro maullando a las nubes con olor a vertedero, con las muchas murallas que sus extremidades entierran.
Misterio afrutado, guante acostumbrado a la lija de una piel oxidada, osos parduzcos escondidos en las esquinas traicioneras de algún mueble olvidado, más allá del más allá, más lejos de donde llega la luz, enjaulados en un mundo de cristal fracturado por los mosquitos.
Cantares viejos y roídos de unas pájaros inexistentes es el paralelismo absurdo de la lógica.
El deseo por la nada y el todo de un conjunto complementario al de nadie...
Monotorizar cada pálpito de corazón, un incandescente pitido inconvexo. Movimientos fluctuantes del almíbar de las colmenas de las abejas. Reinas y musas de la naturaleza...y a la mierda la primavera, abriendo el abanico veraniego de la incertidumbre a manos de un arañazo en la espalda.
Siete patas tendrán las mesas para cada vida de un gato negro maullando a las nubes con olor a vertedero, con las muchas murallas que sus extremidades entierran.
Misterio afrutado, guante acostumbrado a la lija de una piel oxidada, osos parduzcos escondidos en las esquinas traicioneras de algún mueble olvidado, más allá del más allá, más lejos de donde llega la luz, enjaulados en un mundo de cristal fracturado por los mosquitos.
Cantares viejos y roídos de unas pájaros inexistentes es el paralelismo absurdo de la lógica.
El deseo por la nada y el todo de un conjunto complementario al de nadie...
Seré sin que sepas de mi....
