Fuego

Me dijeron que el fuego quemaba, pero cuando estás helada lo único que puede pasar es que me derrita...la atracción del almíbar hace que me comporte como una abeja sedienta de miel, como el río seco desquebrajado que con una pequeña corriente de agua se revitaliza, como los días calurosos de estío con una brisa de aire fresco. Ese vientecillo gracioso que ondula y hace bailar mi pelo, la sonrisa medio acabada de un cuadro. Una cabeza frenética y poco racional a estas alturas.
No me gustan las sorpresas, pero a pesar de ser de mente cuadriculada y estructurada, donde si me mueves algo yo me doy cuenta, adoro las sorpresas a las una y media de la noche, de aquel "no te asustes, despierta, soy yo...". Así que me sobran los motivos, pero no como dice Sabina, sino para seguir adelante aún sabiendo que puede que tenga que volver a helarme, a estas alturas ya no me importa. Estoy construyendo mi propia ecuación aunque no tenga solución...

1 comentarios:
sólo decirte que el hielo, también puede quemar.
¿Qué tal todo?
Recuerdos a mi Granada.
Besssossss
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